Cómo abordar una conversación difícil

Una de las cosas a las que más tememos es hablar o tener una discusión franca con alguien. Especialmente cuando el tema que vamos a tratar es serio, o incluso cuando nuestro oyente es alguien importante para nosotros.

Puede ser nuestro jefe, nuestro colaborador directo, colaborador que produce buenos resultados, cónyuge, nuestro hijo, nuestra madrastra o padrastro, etc. Es por eso que hoy hablaremos sobre cómo abordar una conversación difícil de la forma correcta.

Consejos para enfrentar una conversación difícil

Frecuentemente tememos el momento fatídico, pero a veces, cuando pensamos en ello, pierde su significado y nosotros el pánico. Podemos adaptar el escenario para hacer que las cosas cambien para mejor. En general, cuando el sujeto está enojado, la conversación a menudo resulta difícil. Entonces, estas son las 4 reglas que debes seguir:

1. Crear una oportunidad para el debate y el intercambio de ideas

Si tuviste una conversación franca con alguien, ciertamente tuviste que luchar por apaciguar tus emociones internas. Tratar que las cosas se resuelvan sin tener que soportar la presión indescriptible que es la expectativa del momento fatídico. Debo decirte que el aplazamiento de tal sesión de discusión puede incluso ser inconsciente.

Supongamos que habías planeado hablar con una persona, y te enteras que está indispuesta o viajó o salió de licencia. Internamente, te sientes aliviado al saber que el momento es pospuesto y que la discusión no tendrá lugar ahora.

Eres feliz, ¿no? Y por supuesto también sabes que esto es sólo algo pasajero. Cuando tengas pendiente una conversación difícil con alguien, no dejes que tu subconsciente te ayude a preferir los escapes transitorios. Es importante crear o provocar la oportunidad de abordar el tema. ¿Sabes por qué? Porque la persona más flexible en una relación, es quien establece el tono para la relación o la nueva relación.

2. Expresar simple y claramente tu descontento

Por lo general sugiero no esconderse detrás de mensajes escritos o de voz. Puedes iniciar la conversación con una llamada, pero te sugiero que encuentres a la persona en físico. Por otro lado, si estás distante y es imposible encontrarse, puedes hacer una video llamada o una simple llamada telefónica. Los mensajes son el último recurso. Ahora, cuando tengas la oportunidad de hablar, exprésate de la forma más clara y más fácil de entender.

Como regla general, debes utilizar la técnica sándwich. Puede ser una persona que no es mala, por el contrario, es alguien a quien en un momento estimaste bastante. Entonces empieza mencionando sus virtudes, luego detalla lo que no te gusta y finalmente vuelve a alabar sus virtudes.

Generalmente cuando actuamos de esta manera, la gente empieza a preguntarse seriamente por los motivos que llevaron a esa conversación. Y, también, les permites apreciar sus propias virtudes.

3. Proponer un nuevo enfoque para una nueva relación

Respecto a las cosas que ocurrieron, debes tomarlas en la mano. Está bien y es bueno que hayan expresado sus sentimientos. Entonces, ¿cuál sería el siguiente paso? Es necesario que exista una nueva dinámica para volver a entrar al juego. Debes proponer cómo deberían suceder las cosas de ahora en adelante.

Es sumamente importante proponer el nuevo enfoque que ambos deben seguir. No sólo para tener un rumbo, sino para llenar ese vació que se creó. Cuando las personas tienen una discusión y cada quien expresa sus sentimientos, inmediatamente se crea un vacío. Así que ahora que se liberaron de las emociones previas a la discusión, es necesario llenar ese vacío.

El nuevo enfoque promueve la generosidad, afectos, atenciones, cuando dos personas llegan a un entendimiento después de una larga discusión. Si se trata de una pareja a menudo todo termina en la cama.

4. Destacar los beneficios de cada una de las partes

En el nuevo enfoque que propongas, es importante enfatizar que es de interés estandarizar las cosas y cambiar las actitudes. Cuando hablamos de cambiar nuestra actitud, tenemos que empezar por dar el ejemplo.

Generalmente, esperamos a que el otro cambie. Ya empezaste el cambio iniciando una discusión, continúa demostrándole que no necesitan volver a ofenderse. Muéstrale el ejemplo. Podemos proponer un nuevo enfoque, pero si no existe una verdadera motivación, no habrá ningún interés en cambiar. La gente constantemente quiere saber el beneficio que obtendrán por hacer o no hacer algo.

Al tomar la iniciativa, sentirás que eres tú quien tiene el control. Recuerda que es la persona más flexible en una relación quien establece el tono de la relación. Muy a menudo, muchos piensan que dar el primer paso puede parecer una señal de debilidad. La debilidad real es mostrar rigidez e intransigencia.

Comparte este artículo!