Cómo saber si le falta fibra a tu dieta

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La mayoría de la gente piensa que la fibra es algo que las personas mayores necesitan para poder ir al baño con regularidad. Aunque una parte de esta afirmación es correcta, no sólo las personas de más edad se benefician del consumo de fibra. La fibra es necesaria en todas las dietas y, cuando la dieta es escasa en ella, tu cuerpo te hará saber que necesita más.

La fibra juega un papel muy importante en las dietas de pérdida de peso. La principal queja de las personas que se someten a un plan de alimentación para adelgazar es que pasan hambre. Es difícil pensar en perder esos kilos de más cuando el estómago está vacío y reclama más comida. Y, lo más peligroso de esto es que, cuando se tiene hambre, solemos desear los alimentos que menos nos convienen.

El consumo regular de fibra ayuda a que tengamos una sensación de saciedad. Pero no sólo nos ayuda a sentirnos llenos, sino que también ralentiza la digestión del cuerpo y, de esta manera, el metabolismo se mantiene al nivel que necesitamos para utilizar las calorías de más como combustible. La fibra actúa también como un limpiador. Cuando comemos grasas, la fibra insoluble que hayamos ingerido en la comida ayudará a eliminar una parte de esa grasa arrastrándola con ella. Esta cualidad limpiadora de la fibra se suele relacionar, además, con un menor riesgo de tener alto el colesterol malo.

¿Cual es la cantidad de fibra recomendada para nuestro organismo?

La cantidad diaria recomendada de fibra está en torno a los 35 gramos. Normalmente solemos tomar mucha menos. La clave está en comer alimentos que contengan una buena cantidad de fibra, como cereales integrales, frutas como las manzanas, las fresas y las frambuesas y verduras como el brócoli, las zanahorias y la coliflor. Si te resulta difícil incluir estos alimentos en tu dieta, puedes probar a comprar salvado de trigo o de avena y echar una cucharadita en el yogur.

Estos son algunas pistas que te indicarán si le falta fibra a tu dieta.

  • Estreñimiento

No solemos reparar en nuestros movimientos intestinales hasta que son irregulares. Si vas al baño menos de tres veces por semana, es probable que haya algún problema con tu sistema digestivo. La fibra te sentará muy bien y te ayudará a eliminar lo que no necesitas.

  • Problemas con el azúcar en sangre

Este punto es especialmente importante para los diabéticos, porque los picos y las caídas de glucosa pueden llegar a ser muy peligrosos. Los carbohidratos que contienen mucha fibra son los más recomendados para ellos, ya que son una fuente de energía constante para el cuerpo que ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre.

  • Cansancio

Los alimentos grasos no sólo provocan un aumento de peso corporal. También te pueden dejar sin energía. Añadir fibra a la dieta aumentará tu sensación de saciedad, por lo que comerás menos y podrás controlar tu peso. Además, la fibra acelerará tu metabolismo, ya que el cuerpo estará trabajando para eliminar las sustancias de desecho, y notarás un aumento general de la energía.

Si estás experimentando algunos de estos síntomas, puede deberse a una falta de fibra en tu dieta. Comienza desde hoy mismo a reforzar su consumo a diario y muy pronto notarás la diferencia.

 

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