El estrés puede ser bueno y malo a la vez

Un poco de estrés puede ser bueno, nos pone alerta ante cualquier situación extrema, pero cuando el organismo no consigue volver a la normalidad el estrés puede ser fatal.

El estrés es una reacción del organismo para encarar y defenderse de situaciones extremas, es la manera en que el cuerpo afronta los desafíos, respondiendo a estos mediante el sistema nervioso simpático dando respuesta de enfrentar o huir, el cuerpo no puede permanecer permanentemente en alerta, es ahí donde el sistema parasimpático, regresa el cuerpo a condiciones normales.

El estrés puede ser bueno y malo a la vez

Existe un estrés positivo y uno negativo:

  • Eustrés: Es el proceso de adaptación que se activa por un periodo de tiempo corto, con el objetivo de resolver una situación que requiere más esfuerzo de lo normal, este estímulo resulta favorable, es un estrés positivo.
  • Distrés: En este caso se supera el nivel de homeostasis causando cansancio, fatiga, angustia, ira e irritabilidad a la persona. Puede provocar un desgaste de energía superior que desencadena en un agotamiento de las fuerzas, este es un estrés negativo.

El estrés psicológicamente es causado por motivos emocionales, de comportamiento y cognitivo, el estrés es una emoción, algunos de los síntomas que se presentan en una persona estresada son: Tristeza, apatía, inestabilidad emocional, abatimiento, pesimismo e inestabilidad.
Puede ser desencadenado por estímulos ya sean internos o externos que desestabilicen el equilibrio dinámico del organismo, algunos estresores pueden ser:

  • Estímulos procedentes del ambiente.
  • Sentirse amenazado.
  • Situaciones que obligan el cerebro a esforzarse.
  • El encierro, la frustración.
  • Dificultad para lograr metas.
  • Problemas sentimentales.

Tiene 3 etapas:

  1. Reacción: El cuerpo detecta el estímulo.
  2. Adaptación: El cuerpo se prepara para defenderse del agresor.
  3. Agotamiento: aparecen las señales de cansancio y bajas de fuerza y energía.

Como aliviar el estrés

  • Realizar ejercicios respiratorios, físicos y de recreación.
  • Evitar situaciones que resulten alarmantes o angustiantes.
  • Organizarse.
  • Reír.
  • Comer en tranquilidad.
  • Hacer ejercicios de relajación.
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